Tentaciones

Siempre nos gusta tentar a la suerte: esa sensación entre el insufrible miedo y la sublime belleza.

Playa del Prat

El domingo salimos a palear desde la playa del Prat del Llobregat. Después de bastantes metros de paleo, intentando capturar alguna pieza para poner al vivo. No nos había tocado nada. Nos parecía extraño. Un poco más lejos, y casi llegando a la desembocadura del río Llobregat, justo enfrente de la reserva natural, vimos algo saltar en el agua. Yo sólo conseguí ver agua salpicando, una gran ola blanca. Al principio pensé: seguro que es un tallham, o un palometón costero comiendose algún jurel pequeño. Seguimos atentos, encontrándonos con solamente 6 metros de agua bajo nuestro kayak, cuando descubrimos, justo enfrente de nosotros y a unos 50 metros, la bestia que aparecía de nuevo.

¿Habéis visto fuera del agua, el lomo de un atún de unos 40 quilos, con sólo 6 metros de profundidad bajo sus aletas? NOSOTROS SÍ.

No hay que ser muy observador para saber que si llevábamos la metralleta delante de los artificiales, con bichos de 40 quilos rodeándonos, y a tan sólo seis metros de profundidad, como se engancharan en el artificial por casualidad, la linea iba a partir. Cambiamos los artificiales por otros que pensamos mejores dadas las circunstancias, enganchándolos directamente a la línea madre.

Parque Delta del Llobregat

Nos topamos ante algo curioso, que seguro que gusta a los amantes de las aves. Estas estructuras con cormoranes de metal que atraen a  los de su especie para que se acerquen al entorno natural del Delta del Llobregat.

cormoranes

Llegamos hasta el gran espigón del puerto de Barcelona, sin ni siquiera una picada de un jurel despistado. No había actividad. Hicimos jigging ligero en la escollera sin ninguna picada hasta que vimos una pajarera cerca de nosotros (100 m. aprox.). Seguimos a la pajarera que se alejaba de nosotros mar adentro. Pronto pudimos ver los lomos negros saliendo a la superficie. Atunes de 40 a 50 quilos aproximadamente estaban comiendo a unos 50 metros de nuestro kayak. Y pronto pudimos lanzarles los señuelos, sin suerte. Los seguimos hasta aproximadamente una milla de la costa. Nos dimos la vuelta, estábamos muy lejos del coche y los atunes se movían rápido.

Otra vez cerca del puerto volvieron a la carga. En uno de los lances, empiezo a recoger un jig pequeño rápidamente (un Bony de Hart que habíamos adquirido en nuestra estancia en Murcia hace ya unos años, y que sólo ahora empiezan a verse en nuestras tiendas más especializadas de pesca). Tras él veo la sombra de una de las bestias. Lo está siguiendo. Lo persigue para atacarle. El jig está llegando al kayak, se me acaban los metros de hilo y no va a atacar. Sólo me quedan por recoger 4 metros de linea. Paro la velocidad (haber si por casualidad se produce el potente ataque). Lo veo tan grande, y me veo tan pequeño, que me da miedo. Es una imagen sublime, vertiginosa. Finalmente, al ver el kayak y mi engaño, se cruza a tan sólo un metro del kayak, y finalmente baja a las profundidades dejando estela y a una velocidad realmente increíble. Ha estado cerca, pero siento que por un momento, si hubiese atacado, no sabría cómo iba a reaccionar. De repente mi padre me dice: mira eso. Aparece otra bestia, con la aleta amarilla característica, asomando la cabeza y el lomo negro, a sólo 3 metros del kayak. El atún que seguía el jig media aproximadamente metro y medio. Sigo con el nerviosismo desmesurado, las gaviotas dejan de aletear, los atunes marchan. Nosotros estamos agotados de seguir las pajareras y decidimos ir a almorzar.

No hemos podido coger ninguno, pero estuvimos cerca. Persiguieron nuestros señuelos, estábamos rodeados de atunes, en medio de una pajarera, y ellos comían sin inmutarse. Sólo puedo quedarme con una sensación, parecida al vértigo, a los deportes de riesgo, la adrenalina en las venas, una belleza sublime, pero un miedo que a la vez es inconmensurable.

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~ por Carlos 'Samurai' en marzo 27, 2012.

7 comentarios to “Tentaciones”

  1. No sé si acabo de leer una jornada de pesca, o una película de miedo. Mientras leía el acercamiento del atún al jig se me ha venido a la cabeza la sintonía de Tiburón, jejeje.

    Aunque no pescárais nada, si que averiguásteis por qué no os picaban…estaban todos pendientes de huir de los atunes.

    Increíble Carlos, maravillosa aventura. Y cada vez los tenéis más cerca, caerán seguro. Como ya se ha dicho, esto PROMETE.

    Un abrazo.-

  2. Hola Familia,

    Estaba leyendo mi correo y veo ” nueva entrada en samuraiskayak”. Me digo: Angel, pelas las patatas que esta gente tienen pescao.
    Yo ya lo vengo anunciando, este año dais las campanadas y yo me apunto a la fiesta.

    ¿Quien ha dicho miedo? Los de 50 kgs son pequeños, ¡Coño!, la talla vuestra es de 100kgrs. para adelante, a reventar carretes…..

    Un abrazo, amigos.

  3. Muy guapo el relato Carlos, los atunes no temen a embarcaciones ni mucho menos a kayaks, cuando desaparecen es porque la mola de pescadito escapa ante las embarcaciones y kayaks porque ellos si que les tienen respeto…

    Un saludo y buenas pescasss!!!

    …ZODIACO…

  4. Yo también me habría “acojonao” con los bicharracos esos, que si engancháis uno os tienen que recoger el la costa de Italia, XDD.

    A imitar a los kayakeros del levante con los atunes.

    Un saludo.

  5. Suerte con los atunes que los teneis a tiro de piedra..o mas cercaa ,, que miedo saludos

  6. hola amigos
    nunca mejor dicho “el que la sigue la consigue”
    estoy seguro de que clavareis vuestro atun,solo es cuestion de tiempo y una buena dosis de suerte
    nos vemos pronto.
    un abrazo

  7. Yo los encontré el otro día, hasta seis pajareras de atun en una mañana, los tuvimos a unos 20 metros, pero optamos por cambiar las cañas por las fotos, por gozar de ese espectáculo de la naturaleza. Entiendo tus temores, pero yo a ese temor lo llamo sentido común, lanzar a los atunes en esta época es ilegal, pero ilegalidades a parte, si en kayak clavas uno te puede poner en serios apuros, lo veo más una temeridad que una proeza, es obvio que algunos lo han hecho y con exito, pero la suelta es complicada después de hora larga de lucha, el que te arrastre varias millas mar adentro tampoco debe ser muy agradable, y al final, como casi siempre, el que pierde es el pez….

    La próxima vez haz unas buenas fotos, es mucho menos peligroso y tendrás un buen recuerdo de la jornada 🙂

    Saludos !

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